
Carta a mi yo del pasado: cómo superé el dolor
De vez en cuando es bueno hablar con nuestro yo del pasado. Es una forma de reparar heridas que hicieron daño durante mucho tiempo.

De vez en cuando es bueno hablar con nuestro yo del pasado. Es una forma de reparar heridas que hicieron daño durante mucho tiempo.

Cuando la autoestima se hace pequeña no hay tragedia, solo desgaste. Una reflexión sobre los días flojos y la forma honesta de cuidarse.

Una carta con humor sobre la experiencia de vivir con un gato que nadie suele explicarte cuando piensas adoptar uno.

Una carta sobre resiliencia, amor y los límites que nos imponemos a nosotros mismos.

Primer domingo de mayo. Sobre las madres que construyeron todo sin que nadie les regalara nada, y sobre las cosas importantes que no hay que dejar sin decir.