
Carta a mi yo del pasado: cómo superé el dolor
De vez en cuando es bueno hablar con nuestro yo del pasado. Es una forma de reparar heridas que hicieron daño durante mucho tiempo.

De vez en cuando es bueno hablar con nuestro yo del pasado. Es una forma de reparar heridas que hicieron daño durante mucho tiempo.

A veces enamorarse no es el final feliz, sino el comienzo de una verdad más difícil: aprender a elegirse a uno mismo sin reservas.