
Carta a mi yo del pasado: cómo superé el dolor
De vez en cuando es bueno hablar con nuestro yo del pasado. Es una forma de reparar heridas que hicieron daño durante mucho tiempo.

De vez en cuando es bueno hablar con nuestro yo del pasado. Es una forma de reparar heridas que hicieron daño durante mucho tiempo.

Una carta sobre resiliencia, amor y los límites que nos imponemos a nosotros mismos.

En ocasiones la vida se parece a Marte: un lugar inhóspito donde todo parece imposible. La única salida es sencilla y difícil a la vez: sobrevivir un día más.