
El coche que no debería arrancar
Un coche viejo, una carretera conocida y esa lealtad extraña hacia lo que sigue arrancando cuando casi todo lo demás cambia.

Un coche viejo, una carretera conocida y esa lealtad extraña hacia lo que sigue arrancando cuando casi todo lo demás cambia.

Cada mañana y cada noche, a las nueve, cepillo a Maia. Un gesto pequeño que me devuelve a los gatos que tuve y que ya no están. Una carta sobre el tiempo y las manos.

Carta personal y con humor sobre cambiar de estilo: dejar la reflexión para escribir cartas más narrativas. Un aviso al lector, unas disculpas y algo de polvo.