
A las nueve: el ritual de cepillar a Maia
Cada mañana y cada noche, a las nueve, cepillo a Maia. Un gesto pequeño que me devuelve a los gatos que tuve y que ya no están. Una carta sobre el tiempo y las manos.

Cada mañana y cada noche, a las nueve, cepillo a Maia. Un gesto pequeño que me devuelve a los gatos que tuve y que ya no están. Una carta sobre el tiempo y las manos.