A veces me cuesta salir de mí mismo. Escribo sobre lo que me duele y busco un poco de alivio entre las palabras escritas, aunque la tristeza se mantiene ahí, haciéndome compañía. Hasta que un día basta con ver a alguien un ratito para sentir que algo se me abre por dentro. Entonces me entran ganas de acercarme, de guardar un sitio junto a la ventana y de compartir algo bonito que siento. De esas ganas nace este poema: de tender la mano y desear que alguien se quede cerca mientras aprendo a volar.
Cuando aprenda a usarlas
A veces me siento tan encerrado;
me quedo tan dentro de mí
que no sé encontrar la salida.
Entonces sueño con unas alas
tan grandes que apenas caben
en esta vida que llevo.
Tienen todos los colores.
Me gusta pensar en rozar las nubes
y oír cómo suenan las plumas
cuando el viento pasa entre ellas.
Me quedaría allí un rato,
sin tener que decir nada.
Hoy te he visto un ratito
y algo pequeño se ha abierto,
como esas cajas de madera
que guardan un sitio secreto
y se abren cuando alguien
las toca con cuidado.
He llenado tantas páginas
con las cosas que me duelen
que a veces me cuesta
volver a escribir.
La tristeza sigue aquí.
No he encontrado las palabras
que consigan deshacerla,
aunque algunas noches
me hayan hecho compañía.
Y aun así sigo escribiendo:
de lo hermoso que aparece,
de las personas que faltan,
de lo que quisiera tener cerca.
Hoy quisiera estar contigo.
Enseñarte estas alas,
que pudieras acariciarlas
y guardarte un poco de sitio
junto a mí, en la ventana.
Cuando te digo que vengas,
no quiero decir otra cosa.
Quiero que me des la mano
y salir de mí contigo.
Porque tengo unas alas enormes
y quisiera que estuvieras conmigo
cuando aprenda a usarlas.
©2026 - Jablago.
#sentioergosum
Gracias por leer este poema.
Las palabras a veces no explican, solo acompañan. 💙
Con ternura y versos,
Jaime Blanco.
#sentioergosum

Nota de autor:
Escribo poemas para expresar todo aquello que no sé contar de otra forma. No para entender el mundo, sino para habitarlo con más belleza.



