Redes sociales y humanos

¿Son la redes sociales las culpables de nuestros males o somos nosotros los que no sabemos dosificar?

Redes sociales y humanos

Siempre me ha resultado curiosa la aversión que sienten algunas personas a las redes sociales. En algunos casos puedo entenderlo, en otros no tanto.

Nos guste o no, las redes sociales han venido para quedarse, y bajo mi humilde opinión, son ya una parte importante de nuestro modus vivendi. En ellas ocurren cosas excepcionales todos los días, conoces todo tipo de gente, lees contenido interesante, puedes interaccionar con otros, puedes compartir experiencias, estar en contacto con gente en la distancia, etc, etc…

La parte peligrosa de las redes sociales aflora cuando los humanos sustituimos en demasía nuestro tiempo libre en ellas y sustituimos cosas que deberíamos hacer en persona, en vivo y en directo, y en cambio las hacemos vía Facebook o Twitter (por nombrar las más importantes).

En este tema el término medio es lo correcto. Yo soy asiduo a las redes sociales, pero no soy esclavo de ellas. Pienso que las cosas importantes hay que hacerlas en persona, los malos entendidos hay que solucionarlos, como mínimo, vía llamada telefónica, pero nunca por escrito en una red social.

Curiosamente la mayor parte de las críticas se las lleva Facebook, aunque el resto tampoco está libre de culpas. A veces pienso que lo fácil es cargar contra una tecnología porque no la entendemos o no nos sirve de nada, cuando al hacerlo lo que estamos haciendo es menospreciar en parte a las personas que sí interaccionamos con ella. Así es como lo veo yo.

Redes sociales ha habido siempre

Soy internauta desde que Internet llegó a nuestros hogares, en mi caso (yo vivo en Canarias) hacia el año 1992. Entonces nos conectábamos muy rudimentariamente con conexiones RTB (Red Telefónica Básica) y recuerdo que en aquellos tiempos se abría ante mí todo un horizonte por explorar y no existía Google, que se fundó en 1998. Ya desde entonces, prácticamente, podemos hablar de redes sociales. Existían los BBS (Bulletin Board System). Traduciéndolo, viene siendo Sistema de Tablón de Anuncios.

Los BBS fueron muy populares en los años 80 y 90. Durante esos años, las BBS se convirtieron en el punto de encuentro de aficionados a las comunicaciones (como yo entonces) y desarrolladores de software. Constituyeron los primeros sistemas públicos de intercambio de ficheros, incluyendo los primeros programas shareware o los primeros virus informáticos.

A diferencia de las páginas WEB en internet, al depender de un ordenador conectado a una línea de teléfono, los usuarios tenían que «hacer cola», es decir, mientras el usuario anterior no desconectase una vez hubiera terminado, y liberase la línea de teléfono, no podía conectarse el siguiente (la mayoría de las BBS solo tenían 1 línea de teléfono).

Con el auge de internet de la segunda mitad de los 90 los BBS decrecieron en popularidad aunque no por ello han desaparecido, hoy siguen existiendo y se han adaptado a los nuevos tiempos y a Internet, sirviéndose de la red de redes para facilitar el acceso a los BBS. Se calcula que hoy deben existir al menos 5000 BBS.

¿Y por qué me estoy refiriendo a los BBS? Porque eran los foros a los que nos conectábamos para compartir cosas y hablar con otros internautas (aka personas) y recuerdo como si fuera ayer que entonces soñábamos con poder hacer , precisamente, todo lo que hoy no nos cuesta nada conseguir en las redes sociales actuales. Es curioso que entonces soñáramos con lo que hoy tenemos y, en cambio, hoy pensamos que es algo negativo o que es una pérdida de tiempo.

A veces no entiendo a dónde queremos llegar como seres humanos. No entiendo que cuando no podíamos acceder a ciertas tecnologías soñáramos con ellas y hoy que las tenemos, las repudiemos o no sepamos darles el uso adecuado. No somos objetivos en absoluto. No somos comedidos, no nos conformamos con nada. Cuánto hubiera yo disfrutado con un Facebook o un Twitter en 1995, hubiera sido el tío más feliz sobre la faz de la Tierra… Curiosos los cambios en nuestra vida.

Las redes sociales son un canal de comunicación más, no las culpables de todos los males.

Los culpables: los humanos.

Quizás lo que tengamos que hacer como seres pensantes que somos es racionalizar el uso que le damos a las redes, dosificar dicho uso y aprender a relacionarnos mediante ellas, pero sin excluir otros tipos o vías de contacto.

Si eres de los que odias las redes sociales, pregúntate qué pueden ofrecerte, qué uso puedes darles o simplemente no las uses si no te son de utilidad, pero por favor, no caigamos en el error de vilipendiar a seres humanos y redes sociales, no al menos sin analizar profundamente qué o quién es el culpable.

Yo lo tengo claro. Los culpables somos los humanos. Las redes sociales son simplemente un medio a través del cual los humanos nos comunicamos. Ni más ni menos.

Fotografía: Thomas Leuthard via Foter.com / CC BY

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