Atravesar Sudáfrica desde Pretoria hasta llegar a Ciudad del Cabo permite apreciar toda la diversidad que conforma este gran país: las modernas ciudades de Pretoria y Johannesburgo, las praderas situadas más al norte, la zona desértica del Gran Karoo, las altas montañas similares a los Alpes, las ya nombradas Cataratas Victoria y, por último, las suaves colinas cubiertas de viñedos de la provincia del Cabo.
Por este espléndido itinerario pasa regularmente uno de los trenes turísticos más bellos del mundo, the Pride of África, “el orgullo de África”. Pocas veces un nombre ha sido tan acertado en un país que en los últimos años se ha convertido en todo un símbolo para su continente.
El Cenobio de Valerón, el granero prehispánico más espectacular y de mayores dimensiones de Gran Canaria (Islas Canarias), se ha reabierto tras dos años de obras de mejoras en el recinto arqueológico. Las obras de mejora incluyen obras de acondicionamiento de los accesos para facilitar la visita a todos los interesados en la historia, flora y fauna del lugar. Entre otros proyectos a corto plazo se prevé abrir el yacimiento por la noche, durante la época estival, para ofrecer un ambiente de luces y música en el recorrido hasta los silos.
El Cenobio se encuentra en la Cuesta de Silva y se accede fácilmente desde Santa Mª de Guía o desde la carretera que une Las Palmas de Gran Canaria a Agaete. A cinco minutos en coche se puede encontrar el Conjunto Histórico de Santa Mª de Guía.
El Cenobio de Valerón, declarado Bien de Interés Cultural, es el granero prehispánico más espectacular y de mayores dimensiones de Gran Canaria. Las casi doscientas cavidades existentes, fueron labradas con picos de piedra por los antiguos pobladores de la Isla hace más de quinientos años.
Su nombre es Tristán da Cunha y fue descubierta en el año 1506 por un almirante portugués, de quién cogió su nombre, cuando iba en ruta hacia el Cabo de Buena Esperanza. La isla empezó a aparecer en los mapas náuticos a partir del 1509 y en 1541 en los mapas mundiales de Mercator.
El descubrimiento de Tristán da Cunha no fue una casualidad. Los almirantes y capitanes de aquella época seguían a los vientos alisios zigzageando a través del Océano Atlántico para navegar mejor y más rápido hacia el sur de África para luego valerse de los vientos del Cabo de Buena Esperanza para dirigirse hacia las Indias Orientales. La isla estaba en plena “autopista marítima” a principios de los siglos 16, 17 y 18 cuando solamente se navegaba a vela.
Soy un enamorado de todo lo que signifique “Egipto”, las pirámides, los templos, las tumbas, etc… Es una civilización que me tiene embriagado, yo creo que debido a todo lo que le rodea, a su poder guerrero, a su inventiva, a sus adelantos y descubrimientos, y a los conociemientos que tenían hace ya tantos siglos…
Gracias a un amigo, que ha recuperado un exepcional documental, me ha vuelto a picar la vena egipcia. Este amigo no es otro que Javi Peláez de La Aldea Irreductible, quién no haya visitado su blog no sé a qué está esperando, es buenísimo. Mencionaré mucho su blog aquí dado que los gustos que tenemos los dos son idénticos, nunca antes me había topado con alguien con quien me sintiera tan identificado (saludos Javi!!!)
Pues lo dicho, aquí os dejo el documental, para quien le guste o tenga disponibles los 40 minutillos que dura, ya os digo que merecen la pena…
Hablar del rey Escorpión es hablar sobre un verdadero enigma. ¿Existió realmente este personaje? ¿Tiene algo que ver con la figura que el cine se ha encargado de mostrarnos?
Retroceder más de cinco mil años en busca de alguna pista que nos acerque al mítico gobernante no es una tarea fácil. Los cinco milenios que han pasado y la dificultad de interpretar los jeroglíficos de aquellos tiempos, hacen que sea arriesgado afirmar con rotundidad la existencia de este rey, sobre todo, teniendo en cuenta que su nombre no aparece en ninguna de las listas reales confeccionadas por los antiguos egipcios. Entonces, ¿de dónde procede este mito?
Un investigador de la Universidad de Heidelberg, en Alemania, ha descubierto pruebas que confirman la identidad de la mujer que hay detrás de la Mona Lisa, de Leonardo da Vinci.
Esta noticia me tiene un poco contrariado, y a no ser porque la ha publicado el National Geographic, prácticamente no le daría mucha importancia. Y es que, parece ser, que ya en el 2005 se conocía el nombre de la retratada aunque no ha trascendido, más oficialmente, hasta la semana pasada debido a un informe que salió al aire en un programa de radio alemán.
Su nombre es Lisa del Giocondo, esposa del comerciante florentino Francesco del Giocondo, según unas anotaciones en los márgenes de unos trabajos de Agostino Vespucci, amigo de Leonardo, fechados en Octubre de 1503, fecha en la que Leonardo estaría trabajando en el retrato.