La epopeya del Transiberiano
El TRANSIBERIANO fue un proyecto excepcional, real y acabado. El ferrocarril que iba de Moscú a Vladivostok, conectando así la Rusia Europea con las provincias del Lejano Oriente Ruso, Mongolia y China.
Este ferrocarril, tanto por la longitud de su recorrido, 9288 km, que lo convirtió en el más largo del mundo, como por el aire de misterio que siempre hubo a su alrededor en tiempos de la Unión Soviética, es también sinónimo de aventura, siendo actualmente una experiencia muy especial el poder formar parte de su pasaje.
Si nos remontamos en el tiempo, la historia nos cuenta que el anhelo de Rusia por tener un puerto sobre el Océano Pacífico se vio realizado con la fundación de Vladivostok en 1860. Veinte años más tarde, esta ciudad se convirtió en un importante núcleo portuario y la falta de comunicaciones entre la Rusia europea y sus provincias del Lejano Oriente era un problema que se hacía sentir.
Cuando el ferrocarril comenzó a difundirse por Europa, se pensó en seguida que el nuevo descubrimiento podría resolver el problema, pero la distancia era enorme (los viajes desde Moscú o desde San Petesburgo a Vladivostok podían durar 3 meses) y las dificultades técnicas a superar, también.

Mapa del Transiberiano
Desde 1870 se sucedieron estudios y propuestas para diferentes trazados, pero sólo en 1875 fue elegido un recorrido que seguía aproximadamente el paralelo 55. Otras soluciones proponían pasar más al norte, pero prevaleció esta propuesta sobre todo porque era la más práctica de cara a las comunicaciones con Asia central. El proyecto fue, sin embargo, aplazado por el estallido de la guerra ruso-turca y sólo fue retomado en 1882. Cinco años después, en 1887, comenzaron los trabajos en torno a uno de los principales obstáculos que el trayecto se iba a encontrar en su recorrido: el lago BAIKAL.
A las diez horas del 31 de Mayo de 1891 en las cercanías de Vladivostok (localizada en el mar del Japón, y cuyo significado en ruso es “poder de oriente”) el zarevich Nicolás, que más tarde sería proclamado emperador como Nicolas II, dío el pistoletazo de salida a las obras, con la deposición de la primera piedra y la colocación de una placa de plata en la estación. Como no podía ser menos, también se ofició una ceremonia religiosa en honor a este proyecto, iniciándose así la construcción del ferrocarril por iniciativa del Conde Serguéi Witte (1849-1915), quien por ese entonces ocupaba el Ministerio de Finanzas.

Estación de Vladivostok en 1920
Al igual que en el caso del Primer Ferrocarril Transcontinental en Norteámerica, la construcción del Transiberiano se inició en ambos extremos, mientras que las extensiones de la vía férrea se hicieron hacia el centro. En el caso del extremo que comenzaba en Vladivostok, las vías se tendieron en dirección norte, siguiendo los márgenes del río Ussuri hasta Khabarovsk. Se conformó de esta forma la LÍNEA USSURI, de 772 km cuyo recorrido era Vladivostok-Nikolsk-Ussuriskiy-Khabarovsk. La apertura al tráfico ferroviario tuvo lugar el 26 de octubre de 1897 y el transporte de pasajeros el 13 de noviembre de 1897.
En 1890 se construyó un puente sobre el Ural, permitiendo a esta línea ferroviaria la entrada en Asia. Se llevaba a cabo así la LÍNEA DE LA SIBERIA OCCIDENTAL DE 1422 km, teniendo lugar la apertura de la línea el 27 de octubre de 1895 y la posibilidad de transportar pasajeros no fue viable hasta el 13 de enero de 1899.

Puente sobre el río Ob
El puente sobre el río Ob se terminó en 1898 y la pequeña población de Novonikoláyesvsk, que se había fundado en 1883, se transformó en un importante centro urbano de Siberia que llevaría el nombre de Novosibirsk. En 1898 llegó el primer tren a Irkutsk y a las orillas del lago Baikal, el lago más profundo del mundo y el que contiene la quinta partre del agua dulce del planeta.
Esta línea cubría 1839 km de la Siberia Central y un 27 de febrero de 1897 se aperturó el tráfico ferroviario, mientras que los pasajeros no pudieron hacer uso de la línea hasta el 13 de enero de 1899.
El ferrocarril se prolongó hacia el este cruzando los ríos Shilka y Amur, y pronto alcanzó la población de Khabarosvsk. Otro de los tramos, Vladivostok-Jabárovsk, se había construido un tiempo antes, en 1897.
Otras líneas fueron también construidas, uniendo así poblaciones que en su recorrido atraviesan siete husos horarios diferentes y cuyo recorrido demanda cerca de 7 días de viaje, constituye el servicio continuo más largo del mundo.
Los trabajos fueron finalizados el 3 de noviembre de 1901, diez años después; pero el servicio entre las dos estaciones terminales sólo pudo inciarse el 14 de julio de 1903. Otros historiadores aseguran que esta ruta principal fue inaugurada el 21 de julio de 1904, un año y 7 días más tarde.
En la construcción tuveiron que superarse dificultades notabilísimas: terrenos pantanosos, levantar infinidad de puentes, así como condiciones climáticas absolutamente duras, que hicieron que un gran número de obreros perdieran la vida en la realización de esta obra ciclópea. Mano de obra constituida por convictos de la ISLA SAJALÍN y otros lugares, y también por soldados rusos.
Había un obstáculo que era entonces prácticamente insuperable: El LAGO BAIKAL, localizado a unos 65 km al este de Irkutsk. Con sus 640 km de longitud y sus 1600 metros de profundidad, incialmente se atravesaba en barco durante los meses estivales. Pero en invierno el espesor de ll hielo era tal que sólo barcos especiales lograban atravesarlo con un poco de suerte. Se descartó la hipótesis de transbordar a pasajeros y mercancías sobre trineos y la solución se encontró utilizando como ventaja la increíble resistencia del hielo.
Con este factor se tomó una de las decisiones más valientes y jamás vistas. Se pusieron los raíles directamente sobre el hielo para que el tren continuara su camino. De este modo, el servcio sólo se veía interrumpido unos pocos meses al año; los necesarios para desmontarlos al comienzo del deshielo.

Fotografía muy antigua de un accidente a orillas del Lago Baikal
En poco tiempo, el ferrocarril se transformó en una arteria fundamental del imperio ruso. Basta pensar que entre 1906 y 1913 más de tres millones de agricultores, gracias a los incentivos del gobierno, se trasladaron a Siberia comenzando a producir y exportar grandes cantidades de trigo.
El tráfico en esta línea creció a tal velocidad, que la línea construida inicialmente casi se había desdoblado por completo en 1913.
El TRANSIBERIANO también tuvo un papel fundamental en la resistencia primero y en la contraofensiva después que la Unión Soviética logró organizar contra la invasión de las tropas de Hitler. Fábricas enteras de Rusia fueron desmontadas y enviadas a territorios orientales más seguros, desde donde, gracias al ferrocarril, pudieron llegar siempre de forma muy rápida los hombres así como suministros de municiones y armamento que permitieron detener y derrotar al ejército alemán.
Los convoyes de pasajeros que recorrían la línea eran de diferentes tipos, compuestos por vagos que según la costumbre rusa eran divididos en “duros” y “confortables”. En 1914 a través de la CIWL se obtuvo la concesión para organizar un convoy de julo que ofrecía servicios especiales. Además de los conocidos vagones cama y restaurante, equipados con todo tipo de detalles, como el doble techo ventilado, las paredes más gruesas y las ventanas dobles para resistir el duro clima de las tierra recorridas, los viajeros podían disfrutar de una biblioteca, de una capilla religiosa y admirar el paisaje, gracias a un vagón panorámico situado en la cola y en el furgón de equipajes habían instalado un laboratorio fotográfico. Los otros trenes de la línea eran menos lujosos, pero en todos era fundamental el servicio de agua caliente.
Durante los años de la Guerra Fría hacer un viaje en el Transiberiano era, para un ciudadano occidental una experiencia difícil de llevar a cabo y llena de dificultades. Si se lograba obtener el permiso, el viaje estaba después salpicado por duras restricciones.
La electrificación de la línea comenzóen 1929 y fue completada totalmente recientemente en 2002, permitiendo de esta forma duplicar la capacidad de carga de los trenes hasta alcanzar las 6000 toneladas.
El TRANSIBERIANO sigue siendo la vía de comunicación más importante de Rusia, al punto de que cerca de un 30% de las exportaciones de este país son transportadas por ella. Si bien su atractivo turístico lleva a que muchos visitantes viajen en él, todavía es muy utilizado por los ciudadanos rusos en sus viajes domésticos.
Llegado a este punto, quiero hacer mención a otros ramales de importancia dentro de esta extensa red ferroviaria, cuyos recorridos coinciden con el Transfiberiano en ciertos puntos del mismo, tales como el TRANSMANCHURIANO, el TRANSMONGOLIANO y recientemente en el 1991 fue completada una cuarta ruta, situada más al norte, conocida como FERROCARRIL BAIKAL AMUR.



28/03/2009 

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